Adam Smith
| Adam Smith | |
|---|---|
Texto alternativo no disponible
|
|
| Información personal | |
| Nacimiento | |
| Fallecimiento | |
| Nacionalidad | Británico |
| Educación | |
| Ocupación | |
| Conocido por | |
| Premios | |
| Instituciones | |
Introducción
Adam Smith fue un filósofo y economista escocés, considerado el padre de la economía moderna y una figura central en la Ilustración escocesa. Nacido en el siglo XVIII, sus contribuciones fundamentales sentaron las bases del intercambio de mercado y la economía política como disciplina académica. Es reconocido principalmente por su obra seminal Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (1776), donde desarrolló conceptos clave como la división del trabajo, la mano invisible y la teoría del valor económico. Su pensamiento ha influido profundamente en áreas como la administración, la estrategia empresarial, la cultura empresarial y el comportamiento del consumidor, consolidando su relevancia en el estudio del mercado y la competencia.
Contexto histórico
Adam Smith vivió en una época marcada por la transición hacia la Revolución Industrial y el auge del liberalismo económico. Durante el siglo XVIII, las corrientes intelectuales dominantes incluían el mercantilismo, que Smith criticó, y la escuela fisiocrática, que influyó en su pensamiento. El contexto social y económico estaba caracterizado por debates sobre la naturaleza de la riqueza, la función del Estado en la economía y la libertad de comercio. La Ilustración promovía el uso de la razón y el análisis científico para comprender la sociedad, lo que permitió a Smith abordar la economía como un sistema integral, alejándose de explicaciones basadas en la voluntad divina y enfocándose en factores naturales, políticos y sociales.
Formación y primeros años
Adam Smith nació en Kirkcaldy, Escocia, y fue bautizado el 5 de junio de 1723. Proveniente de un entorno familiar modesto, inició su educación en la escuela local y a los 14 años ingresó en la Universidad de Glasgow, donde fue influenciado por el profesor de filosofía moral Francis Hutcheson. Posteriormente, obtuvo una beca para estudiar en el Balliol College de la Universidad de Oxford, aunque encontró la enseñanza allí menos estimulante que en Glasgow. Durante su formación, Smith desarrolló un interés profundo por la filosofía, la ética y la economía política, y comenzó a establecer las bases de su pensamiento crítico sobre la sociedad y la economía. Su relación con pensadores como David Hume fue determinante para su desarrollo intelectual.
Trayectoria profesional
Tras completar sus estudios, Smith ejerció como profesor de lógica y filosofía moral en la Universidad de Glasgow, donde impartió cursos que abarcaban desde la teología natural hasta la economía política. Entre 1748 y 1751 trabajó en Edimburgo como profesor ayudante y conferenciante, periodo en el que consolidó su amistad con David Hume. En 1763, fue tutor del aristócrata Henry Scott durante un viaje por Francia y Suiza, donde entró en contacto con la escuela fisiocrática y destacados intelectuales de la Ilustración. En 1778 fue nombrado director de la Aduana de Edimburgo, cargo que mantuvo hasta su muerte. En 1787 fue rector honorífico de la Universidad de Glasgow. Su carrera estuvo marcada por la investigación y la docencia, así como por la publicación de obras que revolucionaron el estudio de la economía y la sociedad.
Pensamiento y enfoque
El enfoque de Adam Smith se fundamenta en la aplicación de la razón y el análisis empírico para entender la economía como un sistema dinámico y social. Su filosofía de trabajo integra la ética y la economía política, destacando la importancia de la libertad económica y la competencia como motores del bienestar social. Smith propuso que el interés propio, regulado por la mano invisible del mercado, conduce al beneficio colectivo, aunque reconocía la necesidad de un marco institucional adecuado. Su metodología combinó la observación histórica, el análisis filosófico y la crítica a corrientes como el mercantilismo, diferenciándose de otros autores por su visión integral y científica de la economía.
Aportes y contribuciones
Adam Smith desarrolló teorías fundamentales que transformaron la comprensión del mercado y la economía. Entre sus aportes destacan la diferenciación entre valor de uso y valor de cambio, la explicación de la división del trabajo como fuente de productividad y crecimiento económico, y la formulación del concepto de ventaja absoluta en el comercio internacional. Introdujo la idea de la mano invisible para describir cómo las acciones individuales guiadas por el interés propio pueden generar beneficios sociales. Además, anticipó conflictos laborales derivados de la desigualdad salarial y defendió la educación pública para mitigar la alienación del trabajador. Sus innovaciones sentaron las bases para la teoría económica clásica y han influido en la estrategia empresarial y la cultura organizacional contemporáneas.
Influencia e impacto
La obra de Adam Smith ha tenido un impacto duradero en múltiples disciplinas, especialmente en la economía, la administración y el comportamiento del consumidor. Su pensamiento influyó en economistas posteriores como David Ricardo y en corrientes como el liberalismo económico. En el ámbito empresarial, sus ideas sobre la competencia y la especialización han sido fundamentales para el desarrollo de estrategias de mercado y gestión organizacional. La noción de la mano invisible sigue siendo un concepto central en la teoría económica y la política pública. Además, su enfoque interdisciplinario ha permeado áreas como la psicología económica y la investigación de mercados, consolidando su legado en la cultura empresarial y la comunicación estratégica.
Relación con otras disciplinas
Adam Smith integró la filosofía moral con la economía, estableciendo vínculos entre la ética, la psicología y la antropología para explicar el comportamiento humano en contextos económicos. Su análisis del intercambio y la cooperación social anticipó conceptos clave en el comportamiento del consumidor y la cultura empresarial. La influencia de la Ilustración y el contacto con la escuela fisiocrática enriquecieron su perspectiva sobre la relación entre la naturaleza, la sociedad y la economía. Sus ideas han sido adaptadas en campos como la estadística aplicada a la economía y la comunicación empresarial, evidenciando la multidimensionalidad de su pensamiento y su relevancia para la innovación y la administración moderna.
Controversias y críticas
Aunque ampliamente reconocido, el pensamiento de Adam Smith ha sido objeto de críticas y debates. Algunos interpretan erróneamente su concepto de la mano invisible como una justificación del egoísmo absoluto, mientras que Smith enfatizaba la importancia de la empatía y la cooperación. Sus teorías han sido cuestionadas por no prever completamente las desigualdades sociales y los efectos negativos de la competencia desregulada. Además, su visión del papel limitado del Estado ha generado controversias en cuanto a la intervención pública en la economía. Revisiones posteriores han ampliado y matizado sus postulados, pero su obra sigue siendo un punto de referencia fundamental para el análisis crítico en economía y administración.
Legado
El legado de Adam Smith perdura como piedra angular en la historia de la economía y la administración. Su obra estableció las bases para la economía política moderna y ha sido reconocida históricamente por su profundidad y alcance. Fue rector honorífico de la Universidad de Glasgow y su influencia se extiende a la estrategia empresarial, la cultura organizacional y el estudio del comportamiento del consumidor. Sus ideas continúan vigentes en el análisis de mercados y políticas económicas, y su enfoque interdisciplinario ha inspirado transformaciones en la investigación y la práctica empresarial. Smith ocupa un lugar destacado en la historia del pensamiento económico y su contribución sigue siendo esencial para comprender la dinámica del mercado y la sociedad.
Obras
Pese a su importancia para la historia de la ciencia económica, es importante recordar que Smith no era únicamente (ni acaso principalmente) un economista; de hecho, en sus tiempos la economía aún no se había desarrollado como disciplina independiente. Su campo de estudios era la filosofía y dentro del mismo la ética, en cuyo marco incluía la economía como un aspecto particular.
La amplitud de sus intereses, que abarcaban no solo economía, ética, filosofía política, y jurisprudencia, sino también literatura (antigua y moderna), lingüística, psicología, y la historia de la ciencia, destaca tanto por su variedad como por su profundidad analítica.
El profesor Julio Harold Cole, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín,[1] dice de Adam Smith:
Teoría de los sentimientos morales
La Teoría de los sentimientos morales de 1759 empieza por la exploración de todas las conductas humanas, en las cuales el egoísmo no parece desempeñar un papel determinante, como aseguraba Hobbes. Sin embargo, sí confiere razón a los postulados de Hobbes en que la primera tendencia del ser humano es la del amor hacia sí mismo. De ahí que se vea obligado a controlar y dominar su egoísmo, elemento fundamental para que la vida en comunidad no se convierta en una guerra de todos contra todos.
Lo que se expone entonces es el proceso de simpatía (o empatía), a través del cual un sujeto es capaz de ponerse en el lugar de otro, aun cuando no obtenga beneficio de ello. Adam Smith lo explica por la influencia de la necesidad de ser aprobado por los demás. Con esto se busca criticar a la concepción utilitarista, como aparece en Hume. El desarrollo de la obra lleva al descubrimiento del «espectador imparcial», la voz interior que dictaría la propiedad o impropiedad de las acciones.
A lo largo de la obra el autor explica el origen y funcionamiento de los sentimientos morales: el resentimiento, la venganza, la virtud, la admiración, la corrupción y la justicia. El resultado es una concepción dinámica e histórica de los sistemas morales, en oposición a visiones más estáticas como las determinadas por las religiones. En términos filosóficos, la naturaleza humana actúa para avanzar fines o causas finales que no necesariamente son conocidos por los sujetos, que se guían por las causas eficientes.[2][3]
La riqueza de las naciones (The Wealth of Nations)

En 1776, Smith publicó su obra Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (o simplemente La riqueza de las naciones), después de más de diez años de trabajo,[2] por la cual es considerado por muchos especialistas el padre de la economía política. Esta obra representa el intento por diferenciar la economía política de la ciencia política, la ética y la jurisprudencia. Un elemento fundamental para esta diferenciación fue la crítica al mercantilismo, corriente heterogénea que venía desarrollando nociones económicas desde el Plantilla:Siglo, más vinculada a los imperios coloniales que a la naciente Revolución Industrial.
Él mismo consideraba esta serie de volúmenes como una exposición parcial de una obra más amplia sobre Los principios generales de la ley y del gobierno, y de las diferentes revoluciones que en estas se han producido en las diferentes épocas y periodos de la sociedad, obra que deseaba escribir pero que nunca llegó a completar. Incluso en La riqueza de las naciones, para Smith la ciencia económica era mucho más que la teoría de precios, producción y distribución, moneda y banca, finanzas públicas, comercio internacional, y crecimiento económico, campos que hoy en día se consideran como especialidades en sí mismos. Todos estos temas se discuten en el libro, pero también incluye detalladas discusiones sobre temas tan diversos como historia eclesiástica, demografía, política educacional, ciencias militares, agricultura, y asuntos coloniales.
Según la tesis central de La riqueza de las naciones, la clave del bienestar social está en el crecimiento económico, que se potencia a través de la división del trabajo y la libre competencia. Según esta tesis, la división del trabajo, a su vez, se profundiza a medida que se amplía la extensión de los mercados y por ende la especialización. Por su parte, Adam Smith considera la libre competencia como el medio más idóneo de la economía, afirmando que las contradicciones engendradas por las leyes del mercado serían corregidas por lo que él denominó la «mano invisible» del sistema.[2]
Una particularidad de la obra es el planteamiento de que, el interés propio de cada individuo conduce al bienestar general, lo que se conoce como el mecanismo de la mano invisible o doctrina de la mano invisible de Adam Smith.[4] Al respecto, Adam Smith afirmaba que «el hombre necesita casi constantemente la ayuda de sus semejantes, y es inútil pensar que lo atenderían solamente por benevolencia (...) No es la benevolencia del carnicero o del panadero la que los lleva a procurarnos nuestra comida, sino el cuidado que prestan a sus intereses».[2]
Esto es y ha sido en ocasiones interpretado de forma errónea, como que simplemente el egoísmo, el interés propio lleva al bienestar general. Sin embargo, pasajes tanto de esta obra como de Los sentimientos morales dejan claro que en un sistema económico el interés personal no es la única motivación, ya que si así fuera, toda negociación resultaría imposible. Adam Smith pretendía transmitir que, el interés propio de cada persona en la consecución y satisfacción de sus necesidades, en un sistema económico libre acabaría favoreciendo al resto de personas también. El ser humano es capaz también de comprender el interés personal de su compañero y de llegar a un intercambio mutuamente beneficioso.[2] La empatía con el egoísmo del otro (donde acentúa la siguiente frase: «dame lo que necesito y tendrás lo que deseas») y el reconocimiento de sus necesidades es la mejor forma de satisfacer las necesidades propias. El pensador y economista escocés subraya que la mayor parte de estas necesidades humanas se satisfacen por intercambio y por compra.[2]
La obra incluye una filosofía de la historia, donde la «propensión a intercambiar» exclusiva del hombre se convierte en el motor del desarrollo humano, porque permite la suficiente creación de riqueza y generación y acumulación de capital para poner en práctica la división del trabajo. Debido por tanto a la empatía y la división del trabajo se potencia el crecimiento económico, clave del bienestar social.[2]
Esta obra constituye también una guía para el diseño de la política económica de un gobierno. Los beneficios de la «mano invisible» del mercado solo se obtendrán en una «sociedad bien gobernada».
Entre sus aportes más importantes se destacan:
- La diferenciación clara entre valor de uso y valor de cambio.
- El reconocimiento de la división del trabajo, entendida como especialización de tareas, para la reducción de costos de producción.
- La predicción de posibles conflictos entre los dueños de las fábricas y los trabajadores mal asalariados.
- La acumulación del capital como fuente para el desarrollo económico.
- La defensa del mercado competitivo como el mecanismo más eficiente de asignación de recursos.
Preocupaciones sociales
Contrariamente a lo que le achacan algunos críticos debido a los extremos a los que el Liberalismo lleva sus ideas, Adam Smith conocía los peligros que conllevaba su ecuación económica.
Estaba convencido de que un hombre que pasa toda su vida para completar unas pocas operaciones simples cuyos efectos son siempre los mismos, no tiene tiempo para desarrollar su inteligencia ni para poner en práctica su imaginación. El resultado es la pérdida del hábito de ejercer sus facultades y la alienación del individuo. Por ello afirmó que el Estado debería «impulsar e incluso imponer» la educación pública[5][6] de las clases trabajadoras.[2]
De hecho, criticó las vidas miserables que sufrían muchos de sus compatriotas y advirtió que «ninguna sociedad puede ser próspera ni feliz si la mayor parte de sus miembros son pobres y miserables».[7]
Influencia
En marzo de 1776 se publicó finalmente La riqueza de las naciones. La obra tuvo un éxito inmediato y duradero: la primera edición se agotó en seis meses, y durante la vida de Smith se publicaron cinco ediciones (1776, 1778, 1784, 1786, y 1789). Además, en cuestión de tres décadas se había traducido, por lo menos, a seis idiomas extranjeros: danés (1779-80), tres versiones francesas (1781, 1790, y 1802), alemán (1776-78), italiano (1780), español (1794) y ruso (1802-1806).
La investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones ha estado sujeta a todo tipo de interpretaciones, entre ellas:
- David Ricardo: realiza una crítica a la obra, desarrollando más la teoría del valor-trabajo y conceptos tales como el capital y la reproducciónPlantilla:Cita requerida.
- Milton Friedman y Rose Friedman: se centra en temas como la «mano invisible» y el papel del Estado. Milton y Rose Friedman escriben La libertad de elegir basados en la doctrina smithiana del libre comercio.[8]
- Amartya Sen: lectura renovada de Smith que retoma la Teoría de los sentimientos morales, libro de gran importancia en el campo de la ética, la teología y la moral. Amartya Sen destaca la importancia del sentimiento de la simpatía o compasión en la obra de Smith y cuestiona la estrecha interpretación friedmaniana que atribuye al egoísmo la armonía del mundoPlantilla:Cita requerida.
Publicaciones póstumas
En 1795, los albaceas literarios de Smith, Joseph Black y James Hutton, editaron y publicaron una colección de Ensayos sobre temas filosóficos que incluía un juvenil ensayo sobre la Historia de la astronomía que aparentemente formaba parte del proyecto más amplio de una Historia de las ciencias liberales y artes elegantes. La más conocida edición moderna de estos ensayos es la de J. R. Lindgren (ed.), The Early Writings of Adam Smith (Nueva York. Kelley. 1967), que también incluye su Ensayo sobre la formación de los idiomas.
Antes de su muerte, Smith había ordenado la destrucción de la mayoría de sus otros manuscritos inéditos, entre los cuales probablemente se encontraban sus conferencias sobre religión natural y sobre jurisprudencia, lo mismo que sus lecciones sobre retórica. La mayor parte de este material probablemente se perdió para siempre, aunque ciertas partes han sido recuperadas indirectamente en la forma de apuntes tomados por sus estudiantes en los años 1762-64.
En efecto, en 1895 Edwin Cannan, de la Escuela de Economía de Londres, se enteró de la existencia, en manos de un abogado de Edimburgo, de un manuscrito que identificó como los apuntes de clase, tomados por un estudiante, de un curso sobre jurisprudencia dictado por Smith poco antes de su viaje a Francia. (Posteriormente se logró establecer que estas conferencias fueron efectivamente dictadas durante la porción del ciclo académico de 1763-64 que precedió su partida). Cannan editó estos apuntes y los publicó bajo el título de Lectures on Justice, Police, Revenue and Arms, delivered in the University of Glasgow by Adam Smith (Oxford. Clarendon Press, 1896).
En 1929, la Biblioteca Clements de la Universidad de Míchigan adquirió una colección de documentos que habían pertenecido a Alexander Wedderburn (lord canciller del Reino Unido entre 1793 y 1801), entre los cuales se encontraba un manuscrito que el Prof. G. H. Guttridge identificó como un memorando sobre El problema americano escrito por Adam Smith en 1778. Este manuscrito fue editado por Guttridge y publicado en la American Historical Review, n.º 38 (1933), pp. 714-20.
Finalmente, dos juegos adicionales de apuntes de clase fueron descubiertos por John M. Lothian en 1958. Uno de estos correspondía a un curso de retórica y letras, dictado por Smith en Glasgow en la sesión 1762-63. Estos apuntes fueron editados por Lothian y publicados bajo el título Lectures on Rhetoric and Belles Lettres (Londres. Nelson, 1963). El segundo juego de apuntes, correspondiente al curso de jurisprudencia dictado durante la misma sesión, no fue publicado sino hasta 1978, como parte de la Glasgow Edition of the Works and Correspondence of Adam Smith (Oxford University Press, 1976-83).
Véase también
- Capitalismo
- Mano invisible
- Teoría del valor-trabajo
- Revolución Industrial
- Filosofía
- Moral
- Ilustración escocesa
- Liberalismo
- Max Weber
Referencias
Bibliografía
- Smith, Adam. Carta a los editores de Edinburgh Review. 1756.
- Smith, Adam. Teoría de los sentimientos morales. 1759.
- Smith, Adam. Lecciones de retórica y bellas letras. 1763.
- Smith, Adam. Consideración sobre la primera formación de las lenguas y los genios diferentes de las lenguas originales y las compuestas. 1765.
- Smith, Adam. Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (La riqueza de las naciones). 1776.
- Smith, Adam. De la naturaleza de la imitación que tiene lugar en las llamadas artes imitativas. 1795.
- Smith, Adam. De la afinidad entre ciertos versos ingleses e italianos. 1795.
- Smith, Adam. De la afinidad entre las música,la danza y la poesía. 1795.
- Smith, Adam. Los principios que presiden y dirigen las investigaciones filosóficas. 1795.
- Smith, Adam. De los sentidos externos. 1795
Bibliografía relacionada
- Saltini Antonio, Storia delle scienze agrarie, vol. II, I secoli della rivoluzione agraria, Bologna 1987, pp. 251–284
- Adam Smith, a 200 años de su muerte por Alberto Benegas Lynch (h). Revista Libertas 13. Instituto Universitario ESEADE. Octubre de 1990.
- Adam Smith e o surgimento do discurso econômico por Hugo Cerqueira. Revista de Economía Política, v. 24, n. 3, p. 422-441, 2004.
- Las dos caras de Adam Smith por Pedro Schwartz. El Cato.org. 22 de noviembre de 2005.
- Las teorías económicas de Adam Smith en el movimiento Open Source (sobre el software libre). La Flecha. 26 de mayo de 2004.
Enlaces externos
Plantilla:Commons Plantilla:Wikiquote
- The Wealth of Nations at MetaLibri Digital Library
- The Theory of Moral Sentiments at MetaLibri Digital Library
- Adam Smith Biografía y Pensamiento económico
- Adam Smith en História do pensamento econômico (en portugués)
- Grandes Economistas Adam Smith
- Adam Smith y La riqueza de las naciones. Documental del Liberty Fund.
- ↑ Plantilla:Cita web
- ↑ 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 2,5 2,6 2,7 Error en la cita: Etiqueta
<ref>no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadasMuy Historia - ↑ Los sentimientos morales Suite101.net
- ↑ Pensamiento Ilustrado, Adam Smith Clases de Historia.com
- ↑ (En inglés) «... [government could] encourage, and even impose upon almost the whole body of society, the necessity of acquiring the most essential parts of education». Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations. p. 373. Modern Library ed. New York: Random House, 1937. in High, Jack. (1985) «State Education: Have Economists Made a Case?», p. 307. Cato Journal, Vol 5, No. 1 (Spring/Summer 1985) Cato Institute. Consultado el 2 de enero de 2014.
- ↑ Copley, Stephen y Kathryn Sutherland (1995) (en inglés) Adam Smith's Wealth of Nations: New Interdisciplinary Essays, p. 79. Manchester University Press. En Google Books. Consultado el 2 de enero de 2014.
- ↑ Plantilla:Cita libro
- ↑ Plantilla:Cita publicación
- Páginas con enlaces rotos a archivos
- Adam Smith
- Alumnado de la Universidad de Edimburgo
- Alumnado de la Universidad de Glasgow
- Alumnado del Balliol College (Oxford)
- Escritores sobre economía
- Economistas clásicos
- Economistas de Escocia del siglo XVIII
- Escritores de Escocia del siglo XVIII
- Filósofos de la Ilustración
- Filósofos de Escocia del siglo XVIII
- Liberales de Reino Unido
- Lógicos de Escocia
- Miembros de la Royal Society of Edinburgh
- Miembros de la Royal Society
- Moralistas
- Científicos de Escocia
- Teóricos políticos
- Profesores de la Universidad de Edimburgo
- Ilustración escocesa
- Nacidos en Escocia
- Fallecidos en Edimburgo
- Biografías
- Personas del marketing
- Historia del marketing
- Páginas con errores en las referencias